Crisis económica, elecciones, unificación del Movimiento Obrero, La Nota y Ricardo Vernazza Sec. gral. del SADeM

By 13 octubre, 2019Entrevista, Noticias

Ricardo Vernazza, Sec. General del SAdeM

“A los únicos que les conviene un movimiento obrero unificado es a los trabajadores”

 

Prácticamente a las puertas de las elecciones nacionales, y en medio de la abismal crisis que estremece todo el cuerpo social del país, La Nota dialogó con Ricardo Vernazza, secretario general de nuestro Sindicato Argentino de Músicos, para repasar la condición particular de los músicos argentinos frente a la situación social y la ubicación del SAdeM ante las actuales perspectivas de reunificación sindical.

 

LN: Hoy hay dos cosas que dominan el escenario nacional: la tremenda crisis social, económica y política que nos dejan estos cuatro años de Macri; y la proximidad de las elecciones presidenciales, todo lo que se va alineando alrededor de eso, y la posición del SAdeM…

RV: Los músicos venimos sufriendo la crisis desde hace ya unos cuantos años, y ahora estamos cayendo en un pozo casi sin fondo. Yo suelo decir que los músicos somos como los canarios que los mineros llevan a la mina: son los primeros que se mueren cuando empieza a faltar el oxígeno. Los músicos somos los primeros en perder la fuente de trabajo cuando la crisis empieza a afectar a los sectores populares. Cuando a la gente le falta el dinero, lo primero que recorta son sus actividades culturales.

Ya el 2015 fue un año muy difícil para los músicos, porque la crisis ya golpeaba fuertemente; aunque en esos tiempos todavía el Estado invertía mucho dinero en cultura, la actividad privada ya empezaba a sentir la crisis. De entonces a hoy esa actividad fue cayendo abruptamente, y está llegando a afectar a sectores a los que nunca había llegado. Por ejemplo a los alumnos que venían a domicilio. Antes no había trabajo pero los alumnos seguían estudiando; hoy los compañeros docentes te dicen que están teniendo en su casa la mitad de los alumnos que tenían antes. Es decir, hoy ya estamos perdiendo las fuentes de mantención de nuestras familias.

Esto se ve crudamente en lo que tiene que ver con la salud: cada vez vienen más compañeros a la Obra Social, y cada vez hay más gente que ni siquiera puede acceder a la Obra Social porque no pueden sostener el pago de la cuota. Nosotros estamos trabajando en forma solidaria con algunos compañeros enfermos y que no tienen el dinero para atenderse.

Es una crisis que no se soluciona exclusivamente con las paritarias: la paritaria le soluciona el problema a los compañeros que tienen trabajo… Este año hemos podido acomodar las paritarias en algunos lugares; en Teatro hemos tenido más obras que en otros momentos, algo bastante raro: hubo más comedias musicales, y estos compañeros han podido recibir un aumento importante que hemos conseguido coordinadamente con ellos. Pero todavía no pudimos cerrar la paritaria con la televisión de aire, donde también estamos acompañando los paros que se están haciendo. Ningín sindicato pudo cerrar ahí la paritaria de este año, simplemente porque la cámara empresaria se niega a reconocer las revisiones que firmó el año pasado; no sólo el porcentaje de aumento de este año ─a principios de 2019 nosotros acordamos un aumento que ya quedó totalmente desfasado─ sino que tampoco nos pusimos de acuerdo sobre los porcentajes del año pasado. Así que ahora allí estamos doblemente complicados, porque no estamos de acuerdo ni con el salario del año pasado ni con el de este año… Y esto con una crisis económica muy importante en el sector.

Así que los compañeros que están trabajando tienen problemas salariales, pero lo principal es la pérdida de puestos de trabajo, incluyendo los organismos estables, como las bandas. En algunas hemos avanzado mucho, por ejemplo en Morón avanzamos en el reconocimiento del trabajo profesional del músico con el consiguiente aumento salarial; los compañeros de Tierra del Fuego están muy contentos porque los de la Banda Municipal de Ushuaia consiguieron su nueva sala de ensayos del SAdeM para televisión; y ahí conseguimos también una cantidad de terrenos para que el SAdeM pueda efectivizar un plan de viviendas para los compañeros. Pero al mismo tiempo no hemos podido paliar la crisis general en lo relacionado con los salarios.

LN: Decías que la crisis tiene una dimensión que no se resuelve con las paritarias, sino que requiere reconstruir el mercado interno, la actividad económica en general y la actividad social. ¿Qué pueden hacer los sectores populares en el futuro próximo para ayudar a eso?

RV: La paritaria no puede solucionar la situación en el marco coyuntural de este gobierno de Macri… El salario es el mejor ditribuidor de la riqueza; me lo dijo una vez Néstor Kirchner. La paritaria debería ser el lugar que tendiese a una distribución más equitativa de la riqueza. 

Digo “en la coyuntura de este gobierno” porque nosotros todavía no hemos obtenido la homologación de los aumentos del año pasado. El ministerio de Trabajo, hoy degradado a Secretaría, ha sido puesto en manos de gente que no le está dando el funcionamiento que le corresponde. De modo que los sindicatos tenemos que hacer un doble esfuerzo, porque cuando discutimos con los empresarios un aumento salarial, después tenemos que discutir con cada uno de sus asociados para que lo cumpla, porque el ministerio no los homologa; y por eso ni siquiera se los puede denunciar, ya que si no está homologado no tienen la obligación de cumplirlo. Nosotros por ejemplo venimos discutiendo los salarios de este año para la TV abierta, y ni siquiera nos han llamado a ratificar el aumento del año pasado…

Y si no está homologado no te lo pagan; esto se ve mucho más en otras instancias. Por ejemplo el caso de Canal 7, que no paga ni lo que está homologado, ni tampoco el resto de los salarios, por lo cual tuvimos que hacer denuncias al Ministerio de Trabajo que, pasado ya un año y medio, ni siquiera citó a las partes para empezar a discutir esta cuestión.

Hoy por hoy, estamos con un gobierno que usa el Ministerio de Trabajo para sostener la baja del salario, es decir contra los propios trabajadores. Yo creo que las paritarias son el camino, porque son lo que mejora el salario, y el salario es el mejor distribuidor de la riqueza. Tenemos que recuperar el poder adquisitivo, y eso no está en los planes del gobierno de Macri.

LN: ¿Cuál es ahora nuestro espacio gremial nacional? ¿Cómo ves la perspectiva de la unificación de la CGT? Y ¿para qué sirve esa unificación?

RV: El SAdeM sigue estando afiliado a la CGT. Nunca nos fuimos de la central, más allá de haber sido uno de los 36 sindicatos que impugnaron el congreso donde se formó el “triunvirato” por considerar que, por un lado, ese triunvirato era legalmente inadmisible porque el estatuto no lo permite, y, por el otro, que sin discutir para qué nos reuníamos iba a ser otra derrota para el movimiento obrero. Y así fue: hoy tenemos un Consejo Directivo de la CGT que no tiene el reconocimiento del movimiento obrero. 

Hoy la coyuntura hace que tengamos que empezar a pensar en la unidad. Nosotros no participamos de la conducción, pero sí estamos a la espera de que se convoque al secretariado para conformar una nueva conducción, ya que pensamos que la actual no es legítima. El año que viene hay renovación de autoridades, y todos los sindicatos tenemos la intención de lograr una unificación. Por eso fue muy importante la declaración de la CTA donde hace pública su intención de entrar en un proceso de unificación. 

De todos modos, los titulares de los diarios parecen demasiado optimistas cuando dicen “la CTA votó entrar a la CGT”… Por empezar la CTA no puede entrar a la CGT porque las dos son organizaciones de tercer grado; en todo caso cada sindicato de la CTA podrá pedir la reafiliación a la CGT, o pagar las cuotas que les quedaron sin pagar… Pero sí se está marcando la decisión de iniciar un proceso de unidad de una parte del movimiento obrero. Una parte, porque ante todo estaría bueno que la propia CTA se unifique, ya que hay tres, y hasta ahora la intención la tiene sólo una. De todos modos en esa reunión reciente el SAdeM fue invitado por la CTA como “organización fraternal”, y nosotros tenemos muy buena relación con muchas organizaciones del movimiento obrero, no solamente las que están en la CGT, y participaremos en los próximos congresos que se hagan para el 2020.

Yo no creo que a ningún presidente le convenga una CGT unificada. A los únicos que les conviene eso es a los trabajadores. En general los presidentes prefieren no tener encima semejante poder de presión. Pero a nosotros sí nos conviene: o bien porque haya un gobierno que sigue avanzando en quitarnos nuestros derechos; o para apoyar a un gobierno que quiera defender nuestros derechos ante la gran presión desde afuera. 

Esto hay que tenerlo en cuenta, porque la Argentina es uno de los pocos países que mantienen muchos derechos laborales, y hay una fuerte ofensiva, incluso dentro de la OIT, para que los perdamos. En el actual contexto internacional el trabajo “independiente” y el “eventualismo” son cada vez mayores, y prolifera la economía “gig” (algo así como lo que los músicos llamamos una “tocada”), que toma precisamente a los músicos como ejemplo de una modalidad de ir, tocar, llevarse una monedita haciendo lo suyo… y todo sin trabajo regular y sin ninguna relación de dependencia. Hoy hay una corriente mundial ─empezando por el Fondo Monetario Internacional─ que sostiene que ese es el camino por el que tienen que ir las relaciones laborales. Un ejemplo: Polonia ya tiene el 90% de los trabajadores en negro, a los que les llaman “independientes”…

LN: Si se establece acá un pacto social, ¿qué va a pasar con ese tipo de orientación?

RV: No sé, pero el mundo es el que nos está empujando a eso. En Francia Macron hizo desaparecer por decreto la jornada de trabajo: a los franceses se los contrata por una cantidad de horas, con lo que en la práctica están las 24 horas del día a disposición del empleador o esperando que los llamen…

Por eso es importante que los trabajadores estemos unidos para enfrentar estas tendencias. En el caso de que tengamos un gobierno que avance en ese sentido nos vamos a oponer; y si hay un gobierno que no lo haga lo apoyaremos desde la calle. Unidos somos invencibles.